Ultra trail CCC 2008. Día y noche

*Salida del Ultra trail CCC o8 en Courmayeur. 10.35h. Calma tensa.


“Le jour de gloire est arrivé….” Suena La Marsellesa.

Pero estoy en un pueblito italiano, Courmayeur. Rodeado por una masa de corremontes de 40 países, todos con dorsal y una mochila de ilusiones a la espalda. Sobre nosotros se yergue la cara sur del macizo del Mont blanc, toda agujas de granito y glaciares. Nos sobrevuela un helicóptero, filmándonos. Mucho público alrededor, que nos anima de continuo .
Llegar hasta aquí me ha costado casi un año. Desde el 9ene en que logré enrolarme tras una frenética vigilia online. Despues, las 7h33 del MAM (22jun) y las 17h21m del UTA (19jul) fueron dos referencias vitales. Estoy contento, con los deberes hechos.
Deseo estar aquí más que en ningún otro lugar sobre el planeta. La alcaldesa de Courmayeur nos anima, micro en mano, desde la tribuna. El de Chamonix no, porque está a mi lado, con su propio dorsal y mochila. ¡Bravo Eric!
Tambien salen conmigo dos compañeros catalanes: Sergio y Moisés. Apretados entre la muchedumbre, nos deseamos suerte por última vez, con un brillo especial en los ojos.

*De izda a dcha: Sergio, Moisés y Mayayo en la salida CCC. La ilusiòn.

Tras La Marsellesa, suena el Fratelli D´Italia. Lo corean cientos de personas a mi alrededor. Bajo las gafas de sol, mis ojos están húmedos. Quizás recordaré estos momentos mientras viva. Madame Poletti, “jefa” de la carrera, nos confirma la meteo: “Le temps est trés bon a tout la course. ¡Courage!”. Dos mil gargantas gritamos juntas la cuenta atras: “Cinque, quattro, tre, due, uno, zero!!” Son las 11.00 de la mañana del 29 de Agosto, arrancamos.

Para encararla, tengo partida mentalmente la carrera en tres:
KM 1 al 40. De Courmayeur a La Fouly. Mañana y tarde italianas al solazo. Dos subidas alpinas a Teté Tronche y Col Ferret, rematadas por larga bajada de 10k a La Fouly, Suiza.
KM 40 al 70. De la Fouly a Trient. Del atardecer a la madrugada. Bajada tendida a Issert, para remontar a Champex. Luego, subidón a la Bovine, y caída final de 1000m a Trient
KM 70 AL 100. De Trient a Chamonix. La madrugá y el glorioso amanecer, si llego. Ultimos retos: Subidón a Catogne, trepada final a La Teté y el último gran bajonazo hasta Chamo.

1. De Courmayeur a la Fouly
*Datos gps Courmayeur.IT (K0)-La Fouly.CH (k40). Latidos medios 152.

Dejamos Courmeyeur. Sergio y Moisés corren conmigo los primeros 10k, bajo el sol. Agobiados entre los masa de corredores, vamos acelerados pero disfrutando del animoso público italiano agitando cascabeles. Llegan las primeras rampas y cada uno adopta su paso rumbo al ref. Bertone. Aunque el paisaje del Val Ferret es glorioso, no disfruto estas subidas a Bertone y al Col Ferret. Demasiado calor y densidad de corredores.Llego al col fronterizo a las 17.09h. Un helicóptero evacúa un herido. Bastantes bajas ya.
Aquí se airea ya el camino y puedo echar a correr. Larga bajada suiza hasta la Fouly. Llego muy animado al control. Allí está Ana. Paro unos 20 minutos a beber y cambiar camiseta y calcetines, empapado tras el calor soportado. Me dice que voy entre los 500 primeros, sorpresa! Esta primera tirada he ido a 152 latidos de media, al bajar el calor iré más aliviado, seguro.
2. De La Fouly a Trient

*Datos gps La Fouly.CH (k40) a Trient.CH (k70). Latidos medios 137

Cuesta arrancar tras el parón, pero poco a poco voy cogiendo velocidad de crucero y saboreando la bonita bajada hasta Issert por entre verdaderas postales de la Suiza prototipo: Establos de madera, grandes prados y vacas pastando, línea de cumbres y glaciares enmarcando todo. Y los suizos, que nos animan al paso por todos los pueblos y rincones.


Al pasar Praz de Fort en el 48k, se acaba esta dulce bajada a cielo abierto, y toca mirar hacia arriba al espeso bosque que nos llevará hasta Champex. La noche va cayendo mientras subimos agrupados. Por fin, las primeras luces de frontales y cencerros animando nos avisan que estamos llegando al pueblo. ¡Vaya des-control! Tenemos hasta banda de música y majorettes, todo el pueblo está celebrando una gran fiesta con nosotros. El avituallamiento parece más bien una boda con comida caliente, bebida a discreción y hasta gorrones espontáneos ajenos al pueblo y a la carrera🙂
De nuevo un abrazo con Ana, y agobiado por el calor de la carpa del control sigo pronto la ruta. Salir a la noche a 7ºC y quedarme helado es todo uno. En mitad de la nada paro a ponerme camiseta térmica y sigo camino bajando cómodas pistas para afrontar la subida más odiada de la carrera: La senda de raíces, piedras y arroyos que culmina en la Bovine. Ya es casi medianoche, y a 2000m de altura estamos muy cerca de 0ºC. Saludo a otro español, Miguel Angel Ivars con quien iré coincidiendo ya casi hasta meta. Gorro de abrigo y ràpido ràpido para abajo. Dura y larga bajada que culminamos por fin en Trient a las 00.27h.

3. De Trient a Chamonix
*Datos gps Trient.CH (K70) a Chamonix.FR (k98). Latidos medios 123

Nuevo reencuentro con Ana, y me tomo una paradita reposada: Unas lonchas de jamón serrano de la mochila, unas patatas fritas y unas onzas de chocolate del control. Incluso un par de vasos de Coca-cola. Al frío nocturno otra vez. Me espera la cuarta subida furiosa: Vueltas y revueltas por el bosque de Les Tseppes, y de ahí a coronar en Catogne, penúltima estación de 2000 metros. Tseppes era mi bicha particular. Así que, cuando paso Catogne no me queda duda alguna que llegaré a Chamonix. Me relajo. Ni siquiera corro en la larga bajada, voy andando bajo las estrellas y con grandes vistas de las llanuras a mis pies. Es un tramo delicioso el que disfruto bajando sólo hasta Vallorcine. La noche está estrellada y tiritan, blancas, las frontales de mis compañeros en los bosques a lo lejos. Disfruto de mi ritmo y del momento.

*LLegando al control de Vallorcine (81k) a las 03.26 de la madrugá

Entro en el control de Vallorcine y me
abrazo eufórico a Ana, lo voy a lograr. Sí, aun tengo una ultima pared que trepar por delante, la barbaridad final de la Teté a 2.130m. Pero sé lo que necesita y se lo voy a dar: Ritmo tranquilo, sostenido. Y una confianza a toda prueba en que paso a paso se hará el sendero. Un plátano, el penúltimo beso, y vámonos.
En el cuestón final vuelvo a encontrarme a Miquel Angel. Y tras coronar los 2130m, compartimos juntos el largo sube-baja hasta los 1900 m. del teleférico de la Flegere. Charlamos andando mientras el Mont Blanc amanece radiante ante nosotros. Las voluntarias de la Flegere nos reciben cantando y bailando desde lejos. Son las 6.41 de la mañana, y su entusiasmo nos saca una sonrisa de oreja a oreja tras tanto machaque.
Solo 7km de dura bajada por delante, ya se ve el pueblo al fondo del valle! Pero, una urgencia física inaplazable me aparte 10 minutos de la carrera, y pierdo a mi cuate. Intento alcanzarle volviendo a correr tras tanto tiempo, aunque a estas alturas cada zancada hace que me duelan a rabiar las plantas de los pies, hinchados tras tantas horas.
Aun hoy, cierro los ojos y me parece estar de nuevo dando vueltas en ese descenso de 1.100m en vertical. Al final, ha sido el tramo más agónico de la aventura.

*Madame Poletti (brazo a la izqda) espera en meta para saludar en persona a cada finalista

Pero el asfalto del pueblo llega al fin y con el vuelve a aparecer abundante público. Son las 8 de la mañana y cientos de personas están en la calle aplaudiendo, y gritando “Vamos, Segggio” en perfecto francés. Es mi vuelta de honor a Chamonix hasta que por fin tras la pancarta veo de nuevo la sonrisa de Ana y puedo, por fin, abrazarme con ella tras 21h03m46s.

Epílogo

Recibo comida, bebida y el preciado chaleco de finalista del CCC cortesía de North Face. Mientras Ana informa a casa del final de la odisea, me cambio, me descalzo. Y es entonces cuando al relajarme al fin, se me saltan las lágrimas a borbotones por más que intente secar los ojos.
Y es que este CCC 2008 tuvo nada menos que 1.241 GANADORES, todos y cada uno de quienes cruzan esa meta.

Ha sido un verdadero baile salvaje. Un baile de un día y una noche con los fabulosos paisajes y *gentes del Pays del Mont-Blanc. Algo maravilloso que, pase lo que pase en el futuro, nunca nos podrán quitar: “Siempre nos quedará Chamonix”. Verdad, Rick?
Merçi beaucop, Madame Poletti. Volveremos a estas tierras, claro que sí.
¡Larga vida a los Trailers del Mont Blanc!

*Como ejemplo, la propia casera de nuestro apartamento alquilado: Sin conocernos de nada, primero siguió por internet toda mi carrera. Luego nos pasó una nota felicitándonos. Y por fin, nos invito a quedarnos 1-2 días mas sin cargo para recuperar en condiciones. Aún estoy boquiabierto.

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